Testimonios |
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Jesus EtxeberriaMe llamo Jesus Etxeberria y tengo 37 años. A través de estas líneas quiero compartir los beneficios que estoy descubriendo con la quiropráctica. A los 13 años me detectaron alergia a 2 tipos de polen en concreto. Me medicaron para la minimización de los efectos de la alergia con aerosoles nasales y gotas oculares, ya que sufría de estornudos, enrojecimiento de ojos, picores, lagrimeo, etc..., con las molestias y malestar que todo ello conlleva. Desde que comencé el cuidado quiropráctico hace 4 años, experimenté una mejoría que me hizo disminuir el uso de medicamentos. Hoy en día mis molestias son casi nulas y no me medico, no padeciendo las molestias que sufría antes. A través de la quiropráctica he descubierto beneficios para la salud que antes desconocía y me he dado cuenta de la importancia de cuidar nuestra columna vertebral y sistema nervioso para que todo nuestro organismo funcione al 100%. Eneritz Jauregui“Hace 6 o 7 años que tenía mareos. Los tenía en cualquier momento y no lo podía controlar. Además de eso, era celíaca desde hace 2 años. Empecé con el cuidado quiropráctico hace 4 meses y poco a poco han ido desapareciendo los mareos. De vez en cuando tengo alguno, pero no tienen nada que ver con los de antes. En cuanto a la alimentación, al mes de comenzar los cuidados decidí probar alimentos que antes no toleraba y hoy en día mi dieta es completamente normal.” Eneritz Jauregui, 20 años, estudiante Xuban BalerdiHola, soy Ana, madre de Xuban Balerdi. Tiene 9 años y desde los 16 meses ha tenido a menudo catarros, bronquitis, alergias e incluso neumonías.Tomaba bastantes antibióticos y también utilizaba inhaladores, Ventolín. El verano del 2007 conocí la Quiropráctica a través de una paciente del centro y decidí llevar a Xuban. Estoy muy contenta porque desde que empezó su cuidado quiropráctico no ha vuelto a tener recaídas ni ha vuelto a tomar ningún medicamento. Además tiene más vitalidad, está más alegre. Sorkunde IrazuSoy Sorkunde Irazu y tengo 31 años. Antes de empezar el cuidado quiropráctico, yo era una mujer entre tantas, que para aliviar los dolores de la menstruación tenía que tomarme la pastilla de rigor para poder seguir con mi “día a día” laboral y personal. Esto, sin olvidar las preocupaciones asociadas cómo “¿y si me coincide con una reunión laboral?”, ¿y si me coincide con una comida familiar?”… A raíz de asistir a una charla informativa en mi pueblo, decidí empezar con la Quiropráctica con el objetivo de mejorar mi salud y con ello mi calidad de vida. La primera vez que no tuve que tomarme la pastilla, pensé; ¿será “casualidad”? Hoy, después de un año de cuidado quiropráctico, es el día en que la “dichosa” pastilla ha desaparecido de mi bolso y de mi vida. Gracias a la Quiropráctica, ese “primer día” de la menstruación, se ha convertido en un día normal sin que se vean afectadas ni mi vida laboral ni mi vida personal. Animo a las mujeres que lo pasan mal en la menstruación, a que prueben la Quiropráctica. Un Mal SueñoCon veinte años, jugando a baloncesto, me tiré a lo loco a por el balón y ahí fue cuando se desencadenó todo. Pasé de un médico a otro, me hicieron varias resonancias porque desde aquel partido era incapaz de bajar una simple cuesta andando y no digamos practicar algún tipo de deporte; no podía ni nadar, mi espalda y mi pierna derecha me lo impedían a pesar de tomar antiinflamatorios y alguna que otra infiltración. Me detectaron una hernia discal que tenía el tamaño de una cebolla y nadie encontraba una solución factible a mi problema. Ni tan siquiera se atrevían a operarme. En poco más de dos meses intensos, me sentía mucho mejor. Empecé a bajar cuestas sin miedo y ya no tomaba nada para el dolor. Al año, todo lo que había pasado ya me parecía un mal sueño. De eso, ya hace unos 8 años y por comentar alguna de las cosas que me gusta practicar, os diré que suelo andar en bicicleta, de vez en cuando me voy a la piscina a hacer unos largos, voy al monte e incluso de vez en cuando, a echar unas canastas. Mentxu ArrietaSoy Mentxu Arrieta, tengo 47 años y vivo en Donostia. Mi primera toma de contacto con la quiropráctica fue hace un año, cuando mi padre estuvo ingresado en el hospital por una infección importante en la columna vertebral. En una sala de espera había unos folletos informativos sobre la quiropráctica y el centro de Juan Alonso, cogí un ejemplar y me lo llevé a casa para leerlo con tranquilidad. Como soy como una guindilla, pronto me vi en una charla de Juan. Le escuché atenta y lo que dijo me pareció tan sencillo, natural y coherente que me animé a probar. Tengo la suerte de caracterizarme por tener una patología bastante rara que por ahora la denominan Atetosis Doble Congénita. Todavía los médicos no saben la causa de dicha patología ni qué gen es el responsable. Un iridiólogo me dijo que carecía de un líquido en el bulbo raquídeo, no sé si será verdad. Lo que sí es cierto es que resulta parecido a tener un manojo de cables eléctricos al descubierto, con cortocircuitos permanentes. Eso me impide cualquier tipo de control motriz en el cuerpo. He ido a un montón de médicos, herboristas, brujos..., y no he conseguido nada de nada. Me han hecho mil pruebas y he tomado muchas pastillas. Ya me cansé de tanta medicina y pruebas. Lo mejor que he conseguido es ser feliz tal y como soy, siempre sin amarguras ni penas. TODOS TENEMOS UNA FUNCIÓN EN LA VIDA. El proceso desde que empecé el cuidado quiropráctico ha sido lento, pero con buenos resultados. Me han disminuido un grado casi imperceptible mis movimientos involuntarios (algo es algo), no me duelen tanto la zona de los hombros, las cervicales y mi cadera izquierda. Me siento como más estirada a nivel de columna. En las radiografías también se ven los avances. Mi boca se encuentra más centrada. Me parece increíble lo que está ocurriendo. No sé hasta donde llegaré. Desde mi sencilla experiencia estimulo a que se acerquen y sientan lo que es y conlleva la quiropráctica. Hay bastantes profesionales de la medicina tradicional que acuden a que se les efectúe el cuidado quiropráctico, ¿por qué será? GRACIAS. Naiara AntxustegiHola soy Naiara Antxustegi, soy de Ondarroa y tengo 14 años. Antes de conocer la Quiropráctica, tenía una escoliosis de 35º y para corregirlo me pusieron con 11 años un corsé desde el cuello hasta la cadera, lleno de metales, plásticos y tornillos. Era muy incómodo, lo tenía que llevar puesto 24 horas y no podía hacer casi nada. Una vez el profesor de gimnasia me dijo que probara a ir a un quiropráctico. Fui a donde Juan Alonso, hace más de año y medio, y a las 2 semanas de empezar el cuidado, me quité el corsé y empecé a hacer todo tipo de cosas. Además dejé de tener los dolores que tenía cuando llevaba el corsé. Desde que empecé el cuidado quiropráctico todo han sido mejoras y mucha gente no sabe lo que hace la Quiropráctica y les ayudaría mucho con sus problemas. Lourdes EsnaolaSoy Lourdes Esnaola y tengo 48 años. Hasta los 40 me sentía muy bien, pero a partir de entonces mi salud comenzó a empeorar drásticamente. Me dolía todo el cuerpo y llegué a no poder ni andar. Visité muchos médicos, pero ninguno sabía que hacer conmigo. Casualidades de la vida… fui por primera vez al Quiropráctico como acompañante de una amiga. Antes de ser paciente tomaba 12 pastillas, perdí el trabajo después de pasar 4 años de baja y estaba con una depresión de caballo. A los 3 meses de comenzar el cuidado quiropráctico ya no tenía dolores, no tomaba ninguna pastilla y estaba feliz. He aprendido a vivir la vida de otra manera, con tranquilidad, y a cuidar mi cuerpo. ¡¡¡Muchas gracias Juan!!! Lourdes Esnaola naiz eta 48 urte ditut. 40 urte arte nere gorputza oso sasoitsua nuen. 41 urtekin hasi ziren kontuak. Gorputz osoko minbera sentitzen hasi nintzen, azkenean ibili ezinik gelditu nintzelarik. Mila medikuen eskuetatik pasa ondoren ez zekiten zer egin nerekin. Bizitzan gertatzen diren kasualitateak tarteko, lagun batekin etorri nintzen laguntzaile moduan kiropraktikora lehenengo aldiz. Zainketa kiropraktikoa hasi baino lehen 12 pastilla hartzen nituen, 4 urte bajan pasa ondoren lana galdu nuen eta sekulako depresioarekin nengoen. Gaur egun ez dut minik eta ez dut pastilarik hartzen. Beste modu batera bizi naiz, lasai, eta nire gorputza zaintzen ikasi det. ¡¡¡Eskerrik asko Juan!!! Mª Sol MaciciorSoy Mª Sol Macicior y tengo 67 años. Antes de acudir al Quiropráctico en enero de 2009 lo estaba pasando fatal. Además de ser hipertensa llegaba a pasar 4-5 días seguidos sin moverme de la cama a causa de los mareos, vértigos e inestabilidad que tenía. Mi hijo Jon, que acude al quiropráctico regularmente, fue el que me insistió en que acudiera yo también. En Enero comencé a ir a la consulta de Juan y estoy muy contenta. He ganado estabilidad y ya no sufro aquellos mareos y vértigos que mermaban tanto mi calidad de vida. Mi tensión también se ha equilibrado. Para la primera revisión a los 3 meses, no tomaba medicación para la hipertensión. Estoy feliz porque ahora puedo cuidar y disfrutar de mis nietos como antes no podía. Recomiendo a que la gente pruebe con la Quiropráctica, a mi me ha ayudado mucho. IsabelHace cuatro años me diagnosticaron migrañas. Las crisis comenzaron con pérdida de visión de un ojo, náuseas y fuertes dolores, y según fueron pasando los meses, se fueron repitiendo cada vez con más frecuencia. Llegué al punto de que las migrañas eran continuas y los días más leves los pasaba tomando como mínimo 2 o 3 “Nolotil”es y los días de más dolor además del “Nolotil” tomaba también “Maxal 10mg”. Y por supuesto, en la cama, en silencio y sin nada de luz. Conocí la Quiropráctica a través de un artículo en un periódico local que hablaba sobre lo que hacía Juan y en octubre de 2008 me animé a probar. Desde entonces no he necesitado medicarme más para paliar mis migrañas, mi estómago tolera mejor todos los alimentos y cuando duermo, descanso. Mi calidad de vida a mejorado notablemente gracias la Quiropráctica. JosuneHe tenido problemas de salud desde que tengo memoria, yo creo que debido a la dura infancia y juventud que me tocó vivir. Hasta los 71 años que tengo ahora he sentido muchos tipos de malestar, ha sido un “sin vivir” – tenía dificultades para hacer la digestión, gran inseguridad al caminar pues tenía poco equilibrio, dolor en cervicales y lumbares, pesadez de cabeza, estaba como ida, dificultad para dormir… vivía cansada, sin energía. Pasaba a menudo por delante del centro quiropráctico de Juan, pero no me animé hasta que una amiga mía, ya paciente, me lo recomendó. He notado un cambio impresionante desde que empecé. Mi calidad de vida ha mejorado de tal manera que estoy muy contenta. Hoy en día, después de 6 meses de empezar, mis digestiones son casi normales, puedo dar largos paseos sin miedo a tropezar y caer, duermo y descanso mejor, en general me duele menos el cuerpo y hasta escribo con letra más clara porque el temblor de mis manos ha disminuido. También he de decir que por mi cuenta hago estiramientos diarios, ejercicio, de vez en cuando recibo masajes y cuido mi alimentación. Siempre digo: “Prefiero sacrificar que padecer”. Así que animo a todos a no ser tan gandules y empiecen a cuidar su salud de manera activa estirando a diario, alimentándose bien, paseando y acudiendo al quiropráctico regularmente, ¡sentiréis la mejoría! |
| Última actualización el Viernes, 07 de Mayo de 2010 08:38 |




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